Al fondo de esta puerta de deseos ocultos
Se oculta magullado por heridas
El cuerpo de un niño que quiso ser hombre
Detrás de las promesas, de los suspiros
De las tristes palabras que lastiman
Y el amargo llanto que apuñala el alma
Descansa el inocente, el soñador
que hoy pierde un poco más de esencia
mientras su mente se enturbia
como el agua de un vaso agitada por un temblor
Detrás de una mirada que se extiende
al fin del mundo en busca de la nada
Con la esperanza agotada
y el último hilo de ilusión
colgando en las manos de un esquizofrénico
Allí está con las manos vacías
detrás incluso de sí mismo
El pequeño que soñaba con ser grande
Y que hoy es grande pero desea ser pequeño otra vez
22 enero 2010
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