15 enero 2008

Sueño

Te vi anoche reposando
A un lado de mis temores
Acurrucando mi espacio
Durmiendo mis desamores

Estabas allí extendida
Reposabas cual doncella
En el castillo que arriba
Guardaba viejas querellas

Te movías ágilmente
Y tu cuerpo repetía
El susurro persistente
Del viento en supremacia

Te acercabas lentamente
Sigilosa y con cuidado
Podía sentir tu tacto
Y no te había tocado

Me viste a los ojos
Y tu hipnotismo inmediato
Cautivó mi corazón
Melló el dolor por un rato

Sentí tu olor a delicia
Tu perfume indescriptible
Me rendí antes las caricias
A tus deseos sensibles

Fue difícil despertar
Encontrarme solitario
De nuevo empezar el día
Con un sueño de verano

1 comentario:

Lorena Rondón dijo...

Que bueno que a veces los sueños se hacen realidad