No cambia el brillo del sol
Ni el reflejo de la luna en el palmar
No cambia el atardercer
Ni lo salado del mar
No cambia la inocencia
De un niño de corta edad
No cambia aunque dé 1000 vueltas
Un carrusel de lugar
No cambia la cálidez
Del abrazo de una madre
Ni el lugar que fue tu hogar
aunque otros lo habitasen
No cambia la tímidez
de un muchacho introvertido
Ni cambia la rígidez
de un ejército exclusivo
No cambia la fé de aquel
Que cree entre la penumbra
Ni el Dios que está en el altar
Que con su espíritu alumbra
No cambia tu forma de ser
Tu pasión inexistente
Ni lo inerte de tu piel
Que se olvida y que no siente
Es que ya no cambia nada
El mundo es igual que antes
Tu no cambias, yo no cambio
Que pena que nada cambie
Ni el reflejo de la luna en el palmar
No cambia el atardercer
Ni lo salado del mar
No cambia la inocencia
De un niño de corta edad
No cambia aunque dé 1000 vueltas
Un carrusel de lugar
No cambia la cálidez
Del abrazo de una madre
Ni el lugar que fue tu hogar
aunque otros lo habitasen
No cambia la tímidez
de un muchacho introvertido
Ni cambia la rígidez
de un ejército exclusivo
No cambia la fé de aquel
Que cree entre la penumbra
Ni el Dios que está en el altar
Que con su espíritu alumbra
No cambia tu forma de ser
Tu pasión inexistente
Ni lo inerte de tu piel
Que se olvida y que no siente
Es que ya no cambia nada
El mundo es igual que antes
Tu no cambias, yo no cambio
Que pena que nada cambie

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