(A ti que aún no has llegado)
Callada dices mil palabras sabias
que atontan mis profundas pensamientos
Mareando el toque de erudito
que guardo en lo profundo de un silencio
Silente escuchas los lejanos pasos
Crujiendo en la madera del olvido
Y añoras destruir los días amargos
Con mezcla de paciencia y regocijo
Tranquila sientes el roce del viento
Y mis caricias que en él se desplazan
Las lágrimas que mojan los poemas
La tinta que se corre y se desgasta
Inmutable vives en el borde del abismo
Con el peso del sufrir sobre tu espalda
Con las dudas creciendo y empujando
Con un fuerte pesimismo y desconfianza
Enmudecida vives esperando mi llegada
El momento en el que esté preparado
Para que saque de ti las palabras
Para que te ame como nadie te ha amado

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