13 mayo 2008

La hora del adiós


Con lágrimas que caen
Del fondo del corazón
Con tristeza acaparada
Con deseo y desilusión

Con palabras que se atoran
Miradas que no se encuentran
Silencios desamparados
Recuerdos que se dispersan

Con el aliento a derrota
Y la desgracia en las manos
La sonrisa en un crucero
Por tiempo indeterminado

Con gestos que dicen todo
Y el sudor en la frente
Ya no hay más nada que hacer
Ya sabemos lo que viene

No seas condescendiente
Ni finjas sentir dolor
Nada de eso sirve aquí
En la hora del adiós

Soy

Soy una mezcla confusa
De emociones y vivencias
De cariños encontrados
De odios y de carencias

Soy un pedazo de tierra
Sólo una gota de agua
Una brisa de mañana
El fuego que se levanta

Soy constancia y disciplina
Desorden , caos y apatía
Soy lo malo con lo bueno
Una mezcla de ironías

Soy un torpedo sin rumbo
Un cohete sin destino
Camino al paso que toquen
Las riendas de mi camino

Soy locura e inherencia
Imágenes psicodélicas
Ruidos dispersos del tiempo
Noches enteras en vela

Soy música y sinfonías
Canciones de trovador
Un acorde de guitarra
Un intento de ilusión

Devorarte

Quiero comerte a pedazos
Aderezarte con besos
Magullarte lentamente
Disfrutarte en mi silencio

Quiero comerte de a poco
Degustar tus horizontes
Cada una de las curvas
Que a tu cuerpo corresponden

Saborearte lentamente
Perderme en tus extensiones
Y degustar la sazón
De tus piel y tus facciones

Hacerte agua en mi boca
Hasta el último bocado
Devorarte hasta saciarme
Quedar feliz y extasiado

Sólo vive


Que no importe si mañana
No hay refugios ni comida
O si la suerte se empeña
En pasar desapercibida

Que no moleste el hecho
De una jornada difícil
Donde la mente se ofusca
Y la razón entra en crisis

Que no atente contra ti
Un pensamiento agitado
Una verdad demencial
Ni un amor desentregado

Que tus ojos no se nublen
Con tinieblas de juguete
Que entre tus manos descanse
Un abrazo muy muy fuerte

Que tu rostro pesimista
Se cubra de una sonrisa
Y disperse la tristeza
La sospecha y la agonía

Sólo vive como nunca
Como el día más apreciado
Pues no sabes si es el último
Y tú lo has malgastado